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LPD0025: La oración que Dios escucha

Juan 14
13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Comentario
Escucha Dios toda oración? La respuesta es sí. Si la pregunta fuese: ¿responde Dios toda oración? Entonces la respuesta seria no. El ” no escuchar” en lo que a Dios se refiere es sinónimo de “no responder”, si tomásemos el término “no escuchar” literalmente entonces negamos la omnisciencia de Dios, ya que él no escucharía literalmente peticiones, desconociendo por completo dichas peticiones. Juan 9:31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. El “no oír” a los pecadores en este verso indica que Dios no les responde sus peticiones, pero obviamente si les escucha. En este verso el que era ciego está defendiendo a Jesus. La disputa se centra en que los fariseos decían que Jesus era pecador Juan 9:24 Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. Por lo que el ex-ciego le contesta que no era posible porque Dios le escucho (a Jesus) cuando oro por él, y Dios no oye (responde) a los pecadores lo cual si hizo con Jesús. Obviamente el creer en Dios es decir ser creyente es entonces el primer ingrediente para Dios escuchar una oración; el salmista nos dice esto en salmos 91:14, y 15 [por cuanto en mi ha puesto su amor yo también le librare, me pedirá y yo le contestare]. Pero Miqueas 3:4 y proverbios 1:8 contrastan lo que dice el salmo 91 declarando de que Dios no responde al pecador

Además de ser creyente, el segundo ingrediente es humillarnos ante Dios. La petición altanera no será escuchada por Dios. Muchos dicen soy hijo de Dios y por ende está obligado a responderme. Dios no está obligado a nada. El que cree que Dios está sujeto a él para responder una petición se olvida quien es, un mero ser humano y más precisamente se olvida quien es Dios como soberano. Notemos como oro Daniel, Daniel 10:12 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Su oración fue una de humillación ante Dios, si alguien podía orar como quien reclama o demanda era Daniel pues es uno de tres hombres del cual la biblia no dice nada negativo y más que esta es alguien a quien Dios mismo le reconoce como un hombre justo (Ezequiel 14:14). Vemos una oración completamente humillada de parte de Daniel, Daniel 9:8 Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos. Además de esto ¿no nos dice la biblia que el corazón contristo y humillado no despreciara Dios? Salmos 51:17 de manera que ser humilde delante de Dios es algo esencial para Dios escuchar o responder nuestra suplica.

Otro ingrediente no menos importante es la fe. Al momento de orar debemos sin duda tener fe en Dios pues, aunque seamos creyentes y nos humillemos sino tenemos fe de nada vale. La biblia es especifica en cuanto a esto Santiago 1:6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. Luego nos dice Santiago 1:7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. Es decir, el que pide dudando (sin fe) no recibirá nada de Dios. Una y otra vez vemos a Jesús diciendo: “tu fe te ha sanado”, ” como creíste sea hecho”, “al que cree todo le es posible” estas declaraciones de Jesus tienen algo en común: la fe. Por último, pero no menos es que nuestra petición tiene que ser de acuerdo a la voluntad de Dios. Suena como un desaliento que seamos creyentes, nos humillemos, tengamos fe, pero si no es la voluntad de Dios aun así no recibiremos lo que pedimos. En realidad, esto no debe ser un desaliento, más bien de alegría ya que, ¿sabemos nosotros en realidad lo que nos conviene? La respuesta es no, Dios si sabe. 1º de Juan 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. De manera que si pedimos para nuestros deleites no recibiremos porque estamos pidiendo mal, pues esta no es la voluntad de Dios. Por ultimo cuando tenemos estos 4 ingredientes debemos de hacer toda petición al Padre en el nombre del Hijo para la gloria de Dios.

Robert Pool

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